Una de las tradiciones catalanas más conocida y con seguridad es la de los “Castellers”. Hoy en día raramente encontraremos ningún catalán que no conozca esta fiesta; es más, probablemente junto con la sardana es la tradición folckórica más conocida fuera de Cataluña.

Cierto es que las actuales torres humanas, tal y como se realizan actualmente, tienen un origen relativamente moderno. Se sabe que a principios del siglo XIX existían en Valls (Tarragona), dos pandillas que competían por ver quienes hacían la torre más alta y más bonita. Eran por un lado los obreros y de la otra los campesinos. Tanta fama tenía esta gente que incluso hacían castillos en otros municipios.

Así consiguieron el máximo esplendor a finales de aquel siglo, y volvieron a reavivarse a principios del XX, con la fundación de pandillas de otros  pueblos y ciudades. (Hoy llamadas collas)

Pero…¿ de dónde viene esta costumbre? ¿Por qué tuvo como escenario la ciudad de Valls y pueblos como Altafulla? La respuesta es clara, nos encontramos delante de una fiesta mitologica por excelencia.

Valls era durante la edad media una de las ciudades más importantes de Cataluña. Además de ser una de las más grandes, reunía una tradición mágica tan importante como desconocida. El origen de esta pequeña ciudad se remonta al neolítico, pues se han encontrado restos geológicos que así lo demuestran.

Está claro además que durante mucho tiempo se practicó la vieja religión, pues por ejemplo, la Virgen del Lledó tiene una historia análoga a las de Monserrat o Núria: se apareció durante la reconquista junto a una fuente, rodeada de luces. Todo el mundo que conoce la antigua religión sabe cuál es el verdadero origen de estos encuentros próximos a zonas telúricas por excelencia como son las fuentes. No es de extrañar pues que en esta ciudad se puedan conservar antiguas costumbres. Y una de ellas es cómo hemos dicho la de hacer torres humanas.

Pero… ¿Hay pruebas o algún hecho que nos confirme que esta práctica es una reminiscencia de antiguas fiestas religiosas? Parece ser que no sólo en Valls,

Sino que también en muchas zonas de la cuenca Mediterránea se practicaba durante esa época un juego denominado “Las columnas de Hércules”.

Las referencias que existen nos hablan de una competición por equipos, en la que se trataba de hacer la torre humana más espectacular posible. Recordemos además que Hércules representaba en el mundo clásico a la fuerza de la humanidad.

“Las Columnas de Hércules” fueron un elemento legendario de origen mitológico, situado en el estrecho de Gibraltar y señalaba el límite del mundo conocido, la última frontera para los antiguos navegantes del Mediterráneo. Parece ser pues que los “castillos de Valls” son una reminiscencia de aquellos juegos.

Pero…¿Por qué solamente se conservaron en Valls? Se cree que es por una serie de fenómenos con cierta lógica. Por un lado, en la Cataluña Vieja pesaron más otras tradiciones, como las de origen visigodo y las puramente celtas. Mientras, a la Cataluña Nueva se conservaron las tradiciones más “mediterráneas”, como parece que son los castillos. Probablemente durante la edad media esta tradición sólo se pudo conservar en las poblaciones de mayor tamaño, pues sabemos perfectamente que para hacer una torre humana hace falta bastante gente, y con los famosos caballeros de esa época, este era un bien bastante escaso.

Una prueba más del carácter mágico de esta tradición es el hecho de que las collas de Valls actuaran en pueblos como Altafulla, el cual era una de las “capitales de la mitología catalana”.
Claro está pues que los castellers son un vivo recuerdo de las costumbres de nuestros antepasados mediterráneos. Posiblemente esta costumbre tenga cierta influencia en sus orígenes con el mundo celta más primitivo. Era habitual entre esta gente celebrar competiciones deportivas, especialmente en la fiestas.

En la actualidad se hacen concursos anuales de castellers en toda Cataluña y con ciertas reglas de seguridad, siendo así una de las tradiciones más espectaculares y que congrega a muchísimo publico, el cual también participa en los juegos.